ACT26 Consejos sobre actividad de aplicación de cuestionarios y nuestras experiencias.
Algunos de los concejos que podemos dar para la aplicación son los siguientes: Para empezar, conocer bien el cuestionario que vas a aplicar. Debes saber qué tipo de preguntas son y a que se refieren, así podrás explicarlas si alguien no las entiende. Esto también te da seguridad al momento de hablar con otras personas. Además, debes prepararte llevando todo lo necesario, hojas impresas, una pluma.
Cuando te acerques a alguien, comienza siempre con un saludo amable. Un “Hola, buenos días” o “Disculpe, ¿le puedo hacer unas preguntas?” puede marcar una gran diferencia. Luego, preséntate con claridad, diciendo tu nombre y el motivo del cuestionario. Por ejemplo:
“Hola, soy [tu nombre], estudiante de preparatoria, y estoy haciendo un pequeño cuestionario para un proyecto escolar. ¿Tendría unos minutos para responderlo?”
Después de presentarte, es importante explicar que participar es voluntario y que las respuestas son anónimas si ese es el caso. Esto ayuda a que la persona se sienta más segura y en confianza. También puedes mencionar que no le tomará mucho tiempo, si eso es cierto.
Algunas personas pueden tardar un poco en leer o pensar sus respuestas, por eso no debes apurarlas ni interrumpirlas. Además, es muy importante que no muestres tus opiniones o reacciones, para que la persona no se sienta influenciada.
Al terminar, agradece con sinceridad. Una simple frase como “Muchas gracias por su tiempo, su respuesta me ayuda mucho” demuestra respeto y educación.
Al aplicar cuestionarios en la calle sobre el tema de la composta, se pueden vivir distintas experiencias. Por ejemplo, algunas personas muestran mucho interés y comparten lo que hacen en casa para reducir su basura, como separar los residuos orgánicos y hacer composta con restos de frutas, verduras y cáscaras de huevo. Varios dijeron que lo hacían para cuidar el medio ambiente y porque es una forma útil de aprovechar los desechos. Incluso, una señora me contó con entusiasmo que enseña a sus nietos a hacerlo, que tienen un pequeño espacio en el jardín para la composta y que cada semana revisan juntos cómo va el proceso. Me pareció muy motivador ver cómo algunas personas no solo lo hacen por su cuenta, sino que también enseñan a las nuevas generaciones a cuidar el planeta desde casa. Estas respuestas me hicieron sentir que hay muchas personas con conciencia ecológica y ganas de ayudar al ambiente, aunque no siempre se vea.
También hubo personas que no sabían qué era la composta, pero al explicarlo se sorprendían y decían cosas como: “¡No sabía que se podía hacer eso con los desechos!”. Esto demuestra que estos cuestionarios también sirven para informar, ya que no solo recolectan datos, sino que pueden despertar interés y curiosidad en temas importantes.
Por otro lado, algunas personas no querían participar, decían que no tenían tiempo o simplemente no les interesaba. Aunque eso puede desanimar un poco, es parte del proceso y ayuda a desarrollar paciencia y seguridad al hablar. Aprendes a no tomarlo personal y a seguir buscando personas dispuestas a colaborar.
Escritores: Araat Becerril Domínguez y Miriam Nava Romero
No hay comentarios.:
Publicar un comentario